El primer pedido desde un nuevo mercado es la decisión más sobreanalizada y menos estructurada de la distribución. Sobreanalizada porque todo el mundo intenta pronosticar una demanda que nunca se ha medido; poco estructurada porque el pedido se trata como una compra y no como un experimento. Un primer pedido es una prueba. Su función es producir datos de venta real, y todo en su construcción debe servir a ese fin.
Dimensionarlo para aprender, no para un pronóstico
La tentación es pedir según una proyección de ventas. La proyección, en esta fase, es una conjetura disfrazada de plan. Un pedido dimensionado sobre ella se convierte en un problema de inventario en cuanto la conjetura falla, y las primeras conjeturas sobre mercados nuevos suelen fallar en algún punto.
El tamaño correcto lo definen dos límites: lo bastante grande para que cada línea genere datos reales de venta — suficientes para ver qué se mueve, dónde y a qué precio — y lo bastante pequeño para que equivocarse en una línea no tenga consecuencias serias. Ese margen es más estrecho de lo que la mayoría de los distribuidores espera, y casi siempre es menor que la proyección.
Ancla y amplitud
Una gama mixta funciona mejor con dos tipos de línea desempeñando dos papeles.
El ancla es nuestra propia producción: bolsitas de té con hilo y etiqueta y mezclas, chips de fruta, envasado de marca blanca, jabón natural, agua de rosas, aceites esenciales y extractos botánicos. En las líneas de té, fruta y envasado fijamos nosotros la especificación y mantenemos nosotros la capacidad, así que una reposición es una cantidad y una fecha; el jabón natural se elabora con nuestro socio de producción especializado, bajo un marco de calidad que mantenemos. Hacen fiable el pedido.
La amplitud son las líneas compradas: miel, tahini y confitería, especias, avellanas y pistachos, aceite de oliva y aceitunas de mesa, concentrado de tomate y pasta de pimiento, legumbres y polvos para bebidas. En estas trabajamos con productores verificados y no somos propietarios de las plantas que hay detrás; sus limitaciones — ciclo de cosecha, cuota de exportación, campaña de procesado — viajan con ellas. Hacen interesante la gama, y deben dimensionarse sabiendo que una reposición puede depender de una temporada y no de un almacén.
Construir un primer pedido que es todo amplitud y nada de ancla es la forma en que los distribuidores acaban con una gama fascinante que no pueden reponer con fiabilidad.