Las materias aromáticas naturales son químicamente complejas. Un aceite de rosa, un aceite cítrico o un extracto aromático puede aportar decenas de componentes volátiles, incluidas moléculas sujetas a restricción o declaración individual en la etiqueta. Un ingrediente puede ser auténtico y mínimamente procesado y, aun así, exigir una gestión de alergias. La documentación debe conectar el lote botánico con el cosmético final, no detenerse en una alegación genérica de «natural».
Abandone la lista estática de «26 alérgenos»
La expresión «26 alérgenos de la UE» sigue siendo habitual en compras, pero ya no constituye un modelo regulatorio suficiente. Al adoptarse el Reglamento (UE) 2023/1545, este describía 24 alérgenos de fragancia entonces sujetos a etiquetado individual y añadió muchas más sustancias, además de actualizar y agrupar entradas del anexo III. La modificación conserva los umbrales conocidos: etiquetado individual por encima del 0,001% en productos sin aclarado y del 0,01% en productos con aclarado, cuando corresponda la entrada pertinente.
Los nuevos requisitos incluyen periodos transitorios: los productos que cumplen las reglas anteriores pueden introducirse en el mercado de la UE hasta el 31 de julio de 2026 y comercializarse hasta el 31 de julio de 2028. El expediente debe identificar qué régimen y situación transitoria corresponden al producto concreto. Una hoja congelada en las 26 sustancias históricas puede omitir sustancias nuevas o emplear nombres obsoletos.
Identifique los componentes de sustancias naturales complejas
Los aceites esenciales son sustancias naturales complejas, no sustancias aromáticas únicas. El limonene del aceite de cáscara de cítricos, el linalool de la lavanda, el citral del lemongrass y el geraniol de la rosa son componentes intrínsecos. Sus porcentajes varían según especie, quimiotipo, geografía, madurez de cosecha, destilación y almacenamiento. La oxidación también puede modificar su relevancia sensibilizante aunque el aceite original cumpliera la especificación.
Empiece por una identidad exacta: nombre INCI, binomio latino, parte vegetal, método de extracción y lote. Una declaración de «aceite cítrico» no representa de forma fiable tanto un aceite de cáscara de limón exprimido como uno de bergamota destilado. El proveedor debe indicar los componentes regulados, su concentración declarada o máximo justificable, la base de los valores y la fecha de revisión.
Utilice GC-MS como prueba, no como veredicto automático
Un cromatograma GC-MS específico del lote ayuda a confirmar la identidad y cuantificar componentes volátiles importantes. Puede mostrar si el quimiotipo y el perfil de alérgenos declarados concuerdan con el material entregado. Sin embargo, una tabla de picos no es automáticamente una declaración regulatoria completa. La coelución, la calibración, el límite de detección y un umbral abreviado de notificación afectan a lo que aparece.
Pregunte si las cifras se midieron en el lote, proceden de datos representativos o son máximos de especificación. Para extractos no volátiles, GC-MS puede no ser el método adecuado; el disolvente de extracción y el analito determinan la técnica. El evaluador responsable debe vincular las pruebas analíticas con los nombres aplicables del anexo III, incluidas las sustancias agrupadas cuando proceda.